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Encontramos la fuente de la vida eterna.

Cuando Dios creó todas las cosas, allí estaba la Palabra. Todo fue creado por la Palabra,  y sin la Palabra nada se hizo. De la Palabra nace la vida , y la Palabra, que es la vida , es también nuestra luz. La luz alumbra en la oscuridad, ¡y nada puede destruirla!   Juan 1: 2-5 El día que la humanidad asumió hacer aquello que está bien ante sus propios ojos salió expulsada del Jardín del Edén, el día que la sed por sabiduría le abrumó, en ese momento se rompió la relación de plena comunión entre Dios y e l hombre , quedó atrás el portal de reunión entre Dios y el hombre, quedó atrás el espacio de encuentro entre el dador de la vida y su creación. El Dios que comparte su vida -el Dios viviente- se regresó a su trono (con Él se fue la vida abundante) y el hombre separado de Dios pasó a existir sobre la tierra con una disminuida calidad de vida. Una que ahora estaba condicionada por la enfermedad, por la maldad y por la muerte que vino a enseñorearse de cada uno de nosotros. El s...

La unidad del reino de Dios: Observando la vid.

Cada vez que Dios se nos presenta a la humanidad, o bien, a un hombre, se introduce a sí mismo como Yo soy . Lo que significa que él no requiere, no necesita, no depende de absolutamente nadie más para existir. Él es completamente autosustentable. Jesús, es el rey, y como el rey del Reino de los cielos Jesús es la única fuente de donde todos los demás bebemos y nos alimentamos en su reino. Las uvas, son el fruto de la vid. El cultivo de uvas ha sido una actividad milenaria a lo largo de la permanencia del ser humano sobre la superficie de la tierra. Desde los días de Noé a nuestros días han estado presentes en nuestras vidas para proveer de uvas y de bebida a nuestra mesa. Actualmente cultivamos uvas en una extensión de terreno equivalente a 76 mil kilómetros cuadrados de la superficie de la tierra, que producen cerca de 80 millones de toneladas de uvas por año. No todas las regiones del mundo son aptas para su cultivo, pero sus frutos y derivados sí son conocidos por la gran...

Venciendo mi temor a los hombres.

Amigos míos, no tengan miedo de la gente que puede quitarles la vida. Más que eso no pueden hacerles. Tengan más bien temor de Dios , pues él no sólo puede quitarles la vida, sino que también puede enviarlos al infierno. A él sí deben tenerle miedo. Lucas 12:4-5 El temor que tú no confrontes hoy, será es el temor que te controlará y gobernará mañana.  ¿Has sentido el miedo ? ¿Se ha quedado a vivir dentro de ti? ¿Has adoptado el temor como tu compañía permanente? El miedo se experimenta al considerar que algo perjudicial o negativo ocurrirá o ha ocurrido. Es la sospecha de que algo es malo o puede conllevar un efecto perjudicial o negativo. Se trata de una pasión del ánimo, que hace huir o rehusar aquello que se considera dañino, arriesgado o peligroso.  El miedo es un paralizante de la voluntad. Hablamos del temor que nos paraliza, no del temor de respeto o reverente. ¿Evitas ser tú mismo por temor a ser rechazado. Evitas hablar sinceramente con los demás por temor a perder s...

¿Qué debo hacer para tener la vida eterna?

Cuando Dios coloca frente a nosotros una pregunta, bien sea ésta, a través de una intervención directa -¿Oye, dónde estás?, o bien a través de una narración, nos está exigiendo máxima atención a su voz, junto a la plena disposición de nuestro total deseo y voluntad absoluta de obedecer. Es como estar ante el llamado de Shemá Israel. Ante las preguntas ¿Cuál fue el prójimo del hombre en desgracia? ¿Qué se debe hacer para tener vida eterna? Se nos exige total atención al detalle. Hoy le invito a observar atentamente el siguiente texto que contiene un diálogo entre Jesús y hombre que sabe mucho de la Ley de Moisés: " Un maestro de la Ley se acercó para ver si Jesús podía responder a una pregunta difícil, y le dijo:  —Maestro, ¿qué debo hacer para tener la vida eterna? Jesús le respondió:  —¿Sabes lo que dicen los libros de la Ley?  El maestro de la Ley respondió:  —“Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que vales y con todo lo que eres, y cada uno...

La voz del fuego: En la presencia de Dios.

Si alguno de ustedes tiene el don de profecía o cualquier otro don del Espíritu Santo, sabrá mejor que nadie que lo que estoy diciendo es mandamiento de Dios. Si alguno no está de acuerdo, ustedes no lo reconozcan a él . Así que, hermanos míos, procuren profetizar y no le prohíban a nadie hablar en lenguas . Pero háganlo todo de manera correcta y ordenada. 1 corintios 14: 37-40 Pablo ( Sha'ul ) el apóstol de Cristo a los gentiles hace esta contundente declaración a una joven congregación de cristianos que fue sorprendida por la ignorancia, el desconocimiento y falta de instrucción oportuna acerca de las manifestaciones del Espíritu de Dios sobre la iglesia. Muchas veces y en distintas generaciones los planes de Dios no se cumplen a completa voluntad sobre nuestra vida a causa de un agente que conquista nuestra voluntad y corazón para paralizarnos:  El temor.  Nos detenemos en nuestro avance a razón del temor a perder el control, temor a verme ridículo, temor a mor...

El cielo y otros lugares increíbles.

El punto blanco que indica la flecha, es la imagen de La Tierra observada desde el planeta Saturno por la sonda espacial Cassini. El primer día , de la (primera) creación , se nos revelaron varias cosas increíbles y maravillosas. Había un planeta sumergido en completa oscuridad tangible y tinieblas espirituales. Su superficie estaba cubierta en su totalidad por agua, su atmósfera era un caos completo. Pero, hasta allí llegó el Espíritu del Dios vivo, y comenzó a moverse a su alrededor, aleteaba como un ave sobre su nido; en el original hebreo dice rakjáf que literalmente es empollar . Existe una brillante luz, que no depende de las fuentes lumínicas tangibles; como el sol o las estrellas. Se puede entender a esta luz cómo iluminar con el brillo de su gloria , en hebreo se utiliza la palabra or . Durante el primer día fueron apartados el brillo glorioso, del resto de las profundas tinieblas. Así pasamos al segundo y al tercer día. Será, hasta llegar el cuarto día, que Di...