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Mostrando las entradas etiquetadas como vida eterna

Romanos 6: Identidad y victoria espiritual.

Entonces, ¿qué diremos? ¿Seguiremos pecando, para que la gracia abunde? ¡De ninguna manera! Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él? ¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Porque por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.  Porque si nos hemos unido a Cristo en su muerte, así también nos uniremos a él en su resurrección. Sabemos que nuestro antiguo yo fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido liberado del pecado. Así que, si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo resucitó y que no volverá a morir, pues la muerte ya no tiene poder sobre él. Porque en cuanto a su muerte, murió al pecado de una vez y para siempre...

¿Qué debo hacer para tener la vida eterna?

Cuando Dios coloca frente a nosotros una pregunta, bien sea ésta, a través de una intervención directa -¿Oye, dónde estás?, o bien a través de una narración, nos está exigiendo máxima atención a su voz, junto a la plena disposición de nuestro total deseo y voluntad absoluta de obedecer. Es como estar ante el llamado de Shemá Israel. Ante las preguntas ¿Cuál fue el prójimo del hombre en desgracia? ¿Qué se debe hacer para tener vida eterna? Se nos exige total atención al detalle. Hoy le invito a observar atentamente el siguiente texto que contiene un diálogo entre Jesús y hombre que sabe mucho de la Ley de Moisés: " Un maestro de la Ley se acercó para ver si Jesús podía responder a una pregunta difícil, y le dijo:  —Maestro, ¿qué debo hacer para tener la vida eterna? Jesús le respondió:  —¿Sabes lo que dicen los libros de la Ley?  El maestro de la Ley respondió:  —“Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que vales y con todo lo que eres, y cada uno...

Listos o no, el día final vendrá.

He luchado por obedecer a Dios en todo, y lo he logrado; he llegado a la meta, y en ningún momento he dejado de confiar en Dios. Sé que Dios es un juez justo y que, cuando juzgue a todos, me dará una corona como premio a mi obediencia. Y no sólo a mí me la dará, sino también a todos los que esperan con ansias su regreso . 2 Timoteo 4:7-8 Nuestra vida laboral suele estar formada por ciclos o temporadas; que tienen un tiempo inicial y uno de finalización. Llama la atención, que después de romper emocionalmente con las razones y pasiones que te mantenían unido a tu empleo o proyecto y luego de que has  decidido salir a la búsqueda de un nuevo espacio para crecer en la próxima temporada de tu vida. De pronto, del área de "personal" del lugar que estás abandonando te invitan amablemente a una entrevista, o bien, a llenar o completar una breve encuesta de salida laboral . Se trata de un cuestionario que incluye la pregunta ¿Por qué razón o motivo estás abandonando esta empresa o i...