Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como justicia

Me equivoqué ¿Ahora qué hago?

Hablar abiertamente del pecado   ( Hebreo:  ḥaṭṭāʾîtî )  con  la actual generación representa un riesgo latente porque desafía de frente el relativismo moral y la autonomía radical de una cultura líquida que exige tolerancia absoluta a los caminos torcidos del hombre. Al proclamar el diseño divino y exponer verdades que resultan incómodas como la transgresión o la iniquidad , el oportuno mensaje bíblico suele ser malinterpretado por la mentalidad del hombre de hoy, no como una oferta o invitación a la gracia, y la restauración y la justicia   ( Hebreo:  tzedakah ) , sino como un ataque directo al libertinaje individual o re etiquetado como un discurso de odio. Esto expone a quien advierte acerca del pecado a una censura social, al fenómeno de la cancelación o a la constante presión de diluir o maquillar la verdad escritural por temor al rechazo de una generación que prefiere ocultar sus fallas antes que humillarse ante la soberanía y majestad de Dios. Just...

Primero, lo primero: La justicia de su reino

Lo más importante es que primero busquen el reino de Dios y hagan lo que es justo. Así, Dios les proporcionará todo lo que necesiten. Mateo 6:33 La mayor y principal prioridad está en investigar con carácter de urgencia el reino y la justa rectitud de Dios mismo.  Si lo hacen así, todas las cosas se les van a agregar. ¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: Practicar la justicia , amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios. Miqueas 6:8 Una de las piezas de oratoria más increíbles que existen, la podemos encontrar en el libro de las buenas noticias de Mateo  ( Mattityahu (מתתיהו), que significa "regalo de Yahvé").  El escritor del libro nos narra a partir del capitulo 5 -7 las altas expectativas que nos demanda el reino de los cielos para aquellos que lo hemos salido a buscar con pasión. Escuchanos también desde el podcast . Hacer clic aquí. Jesús, un día observó a una gran congregación de personas. Al verlos organizó u...

Quita manchas. Adiós a los trapos sucios.

Aun nuestras mejores obras son como un trapo sucio ; hemos caído como hojas secas, y nuestros pecados nos arrastran como el viento . Isaías 64:6 La justicia de los hombres; sin importar lo refinada, optimizada, elaborada o sistematizada que alcance a ser sólo impresiona a unos pocos y por algún tiempo. En los días que Jesús caminó entre nosotros sobre la tierra, hace más de 21 siglos atrás. Había algunos hombres que se habían hecho célebres entre su generación por alcanzar un alto reconocimiento social. Eran muy reconocidos sus actos públicos de justicia entre los todos los religiosos. Los prushim crearon -en su opinión- cercos -con sus interpretaciones- alrededor de la Ley de Dios dada a Moisés. De esta manera se guardaban de no infringir los decretos de la Torah . Además, se aseguraron de exigir a los otros judíos que debían someterse a sus reglas. Los fariseos, se reunían para estudiar cómo comprender “sus reglas” en el templo y en las sinagogas. Ellos sinceramente creían que e...

Zaqueo y su encuentro con Jesús.

Hoy vamos a conocer a un hombre que vivió la experiencia transformadora de llevar la salvación a su casa. El proceso empezó con él mismo. Te has preguntado ¿Qué tan fuerte es tu deseo de conocer a Jesús? El evangelio de Lucas, nos describe lo que pasó ese día, en el capitulo 19: 1-10 Habiendo entrado Jesús en Jericó, y mientras caminaba por sus calles,  un jefe de los publicanos llamado Zaqueo, muy rico por cierto,  trataba de verle. Pero era un hombre que, a causa de su pequeña estatura, no alcanzaba a mirar por encima de los hombros de los demás,  por lo cual decidió correr a un sicómoro (higos) que había allí y encaramarse a una rama para poder ver a Jesús.  Cuando Jesús llegó a aquel punto, miró a Zaqueo y lo llamó por su propio nombre:  ¡Zaqueo, baja de prisa! Hoy quiero quedarme en tu casa.  Zaqueo bajó en seguida del árbol, y lleno de alegría recibió en su casa a Jesús.  Pero esto no agradó a quienes presenciaron la escena, que pronto empeza...