Ir al contenido principal

Entradas

Cuando lo obvio se vuelve invisible

Hagamos un ejercicio y a través de la herramienta mental de la imaginación. Visualiza que vas llegando a tu casa después de uno de esos días largos. Saludas, dejas las llaves en la mesa, te sientas a cenar. Hasta ahora todo parece normal. Pero hay "un enorme elefante blanco" sentado en el sofá. Es enorme. Ocupa la mitad del espacio de la sala. Y, sin embargo, nadie lo se atreve a mencionarlo. Todos lo pueden ver. Pero, todos lo esquivan con la mirada. Y la vida diaria continúa como si -simplemente- no estuviera ahí. Nadie habla de este enorme elefante, nadie trata de sacarlo, nadie hace un mínimo esfuerzo por moverlo, nadie se siente realmente responsable por este enorme elefante blanco que ha invadido nuestro espacio íntimo. Resulta ser más común de lo deseado y ocurre con muchos problemas en nuestros matrimonios y las dinámicas de nuestras familias. No son secretos imposibles de descubrir, simplemente los negamos. Son realidades obvias que -por evitar la confrontación direc...
Entradas recientes

Preparando el aceite para mi lámpara

Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, re...

Descubriendo quién es Jesús

El tamaño de una cosa o de algo y su velocidad, son magnitudes relativas, dependen en mucho de contra que las estemos comparando. Si comparamos ¿La velocidad con la que yo camino sobre la superficie de la Tierra o mi velocidad de avance en la luna y en relación con qué o quién me comparo? En mi dimensión espiritual también podemos ver algunas medidas importantes para saber acerca de nosotros mismos. ¿Si yo me comparo con la santidad del trono del cielo, quién soy yo frente a su santidad? ¿Comparado contra la justicia del Padre bueno, cómo estoy yo? ¿Tengo saldo a favor o cargo una deuda? ¿Comparado con la pureza de Dios, cuanta contaminación o pureza hay en mi? ¿Cómo está el ser humano de hoy en relación con la justicia o con la verdad del Reino de los cielos? Aterricemos hasta nuestra realidad. Como consecuencia de la rebelión del hombre y la mujer del jardín del Edén y de expulsión de este. La maldad y el pecado que habita dentro de cada uno nos ha condenado a muerte eternamente . ...

Semillas de esperanza para corazones cansados

En la medida en que un creyente conoce más profundamente, la Palabra de Dios, más claro observa que esperar no es solo pasar el tiempo, sino aprender a mantenerse confiando en que su fidelidad sostiene aquella promesa que -todavía- no vemos cumplirse . La certeza de la esperanza es poderosa porque el Dios eterno que me ha prometido es el mismo Dios que lo cumplirá; su carácter fiel es el ancla de nuestra confianza.  La persona enferma en la unidad de cuidados intensivos que ha sido sanada milagrosamente por Dios, sabe bien y cree con todo su corazón que Dios sana. El esclavo de la adicción que ha sido redemido y liberado por completo de la dependencia, puede testificar con certeza a otro esclavo que Dios rescata. Cuando alguien experimenta salir del olvido, del frio y oscuro pozo de la tristeza, y experimenta el gozo que no se puede explicar, ese podrá testificar al deprimido que hay nuevas fuerzas esperando. La persona sin sentido, ni propósito que descubre su maravilloso plan pa...