Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Deuteronomio 6:4 Ekjád es una palabra hebrea que afirma que Dios es el único Dios verdadero, frente a la pluralidad de dioses de los pueblos de la Tierra. Existen varios comentaristas que señalan que ekjád también puede matizar la unidad indivisible de Dios. Desde aquí se desprenden dos ideas muy importantes; la “unidad” apunta a que Dios es uno (no hay varios), mientras que “unicidad” subraya que es uno y además, es único en su género e incomparable. אֶחָד Ekjád es el adjetivo hebreo básico para “uno”, con un campo semántico que incluye: uno numérico, único y unido. Algunos diccionarios como el Strong y otras concordancias bíblicas lo definen como: “uno, único, unido, primero”. Puede indicar tanto singularidad (“uno solo, único”) como unidad de elementos “uno” a partir de varios, como “un día” formado por tarde y mañana, o “una sola carne". En nuestro idioma español, único viene directamente del latín unĭc...
Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Juan 2:1 En la Biblia observamos la frase el tercer día que suele señalar el momento en que Dios irrumpe y actúa de forma decisiva. No es solo cronología, sino una señal de cambio, restauración y manifestación divina. En la pequeña población de Caná, ese detalle introduce la idea de que algo nuevo está por cambiar o comenzar. En la narrativa del evangelio de Juan, la expresión “al tercer día” no cumple únicamente una función cronológica, sino también simbólica y teológica. Su uso sugiere el umbral entre una condición de espera y la irrupción de una intervención divina decisiva. En la tradición bíblica, el tercer día suele asociarse con manifestaciones divinas, cambios de estado, rescate y restauración; por ello, no debe leerse solamente, como un dato temporal neutro (martes o dos días después de algo) sino como un marcador literario que introduce un cambio significativo en el desarrollo de la...