Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábren...
El tamaño de algo y su velocidad, son magnitudes relativas, dependen en mucho de contra que las comparamos. Si comparamos ¿La velocidad con la que yo camino sobre la superficie de la Tierra o mi velocidad de avance en la luna y en relación con qué o quién me comparo? En mi dimensión espiritual también podemos ver algunas medidas importantes para saber acerca de nosotros mismos. ¿Si yo me comparo con la santidad del trono del cielo, quién soy yo frente a su santidad? ¿Comparado contra la justicia del Padre bueno, cómo estoy yo? ¿Tengo saldo a favor o cargo una deuda? ¿Comparado con la pureza de Dios, cuanta contaminación o pureza hay en mi? ¿Cómo está el ser humano de hoy en relación con la justicia o con la verdad del Reino de los cielos? Aterricemos hasta nuestra realidad. La maldad y el pecado que habita dentro de cada uno nos ha condenado a muerte eternamente . Nuestros actos injustos se van acumulando de un instante al siguiente, cada vez son más, somos deudores de justicia y es...