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Mostrando entradas de junio 19, 2012

Soy propiedad exclusiva de Dios.

11El que es injusto, sea injusto todavía; el que es impuro, sea impuro todavía; el que es justo, practique la justicia todavía, y el que es santo, santifíquese más todavía. 14Bienaventurados los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la viday para entrar por las puertas en la ciudad.  (Apocalipsis 22: 11 y 14) La santidad, es el producto de un corazón limpio y puro, es cuando nos bajamos del trono y permitimos que Dios reine sobre mi. Nadie puede evitar después de limpiarse una vez no volver a ensuciarse. En nuestro andar por la vida caerá polvo sobre nosotros, y sólo aquel que ande en la santidad del Señor, podrá permanecer de pie y verle a los ojos. Los que un día rendimos nuestra vida al gobierno de Cristo seguimos siendo hombres susceptibles al pecado con la diferencia que ya sabemos en que fuente limpiarnos. Alguien escribió que “la santidad es, pues, un estado en el cual no existen en el corazón ira, malicia, blasfemia, hipocresí…

Los niños del reino de Jesús.

Los niños y niñas son personas en la etapa temprana del desarrollo de cada ser humano. Suelen destacarse varios momentos en la niñez; lactancia, primera infancia, segunda infancia, niñez mediana, es el tiempo que transcurre entre ser recién nacido y la pubertad, que suele rondar los 12 a 14 años de edad. El ser niño(a) comprende no solo un tiempo del desarrollo humano lleva consigo un interés especial en su estado, a su condición, y a su calidad de vida. Por NO ser adultos maduros necesitan ser apoyados hasta llegar a serlo por allá de los 18 y 21 años, en tiempos bíblicos se llegaba a ser adulto con derechos a los 30 años. Cada niña y niño es un ser deseado –la mayoría de las veces por los mismos padres- pero siempre somos deseados por Dios. Cada niño nace según el plan de Dios, primero somos soñados y diseñados por Dios y luego tejidos por su mano. No somos el resultado de un encuentro accidental y casual de organismos unicelulares primitivos. Si nos limitamos a nuestro cuerpo; el en…