¿Eres coherente e intencional con relación a tus actos y tus dichos? ¿Eres reactivo y llevado por la corriente, las mareas o las olas del mar? ¿Tus pensamientos y tus hechos están alineados a la voluntad de Dios? ¿Tu vida ha sido una cadena de accidentes y eventos casuales? Es posible que todas estas preguntas manifiesten oportunidades de mejora o retos para atender a la brevedad. Hoy meditaremos en ¿cómo ser intencionales? Cuando estábamos en la etapa de bebés. Cada uno de nosotros guardaba dentro de sí mismo la determinación y la intención de hablar de la misma manera que escuchábamos a las personas adultas en nuestra casa. También, guardábamos la intención de caminar y marchar independientemente por aquí y por allá. El aprendizaje para poder hablar nos toma alrededor de 18 meses o más, aunque tenemos la firme intención de hablar desde el inicio, solo producimos balbuceos que nadie comprende. Aprender a caminar, también implica esfuerzo intencional constante, en cada hora intentando...