Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como matrimonio

David, el rey derrotado.

Y David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían . II Samuel 15:30 A pesar de todas sus victorias en batalla, a pesar la unificación de reino, a pesar de haber establecido un único culto al Dios verdadero, a pesar de escribir muchos Salmos, de vencer al gigante entre otras hazañas. Estamos ante un hombre en crisis. Su reino está en franca crisis, igual lo están su matrimonio, su familia, y él mismo es una crisis. Lo acompañan en esta etapa de su vida, ya casi está en sus sesentas, los hombres que han sido fieles en sus luchas militares y políticas, su aspecto es tan elocuente que quien mira esta escena no puede sino llorar al verle caminar así, vestir así, luchar por subir hasta la cumbre de esta pendiente que le es contraria. Huye de Jerusalén, la ciudad ha sido tomada militarmente por uno de sus hijos...

La sexualidad bajo reglas.

El diseño del ser humano es complejo, y como creación no somos completamente capaces de entender bien como somos nosotros mismos. Nuestro diseño y la final manufactura de Dios incluye tres partes; el espíritu, el alma, y el cuerpo. Se entiende que la vida descansa en el espíritu, que éste no es nuestro y que es prestado por Dios. Que nuestra alma es el centro de nuestras emociones, sentimientos y pensamientos, y que el cuerpo es el envase o contenedor de todos los demás. De alguna manera éstos tres están conectados -más de lo que parecemos saber- y lo que hace uno afecta positiva o negativamente al resto de nuestro ser. La sexualidad es parte del ser humano, no somos seres asexuados como los ángeles, somos seres sexuales desde las primeras semanas de gestación (Dios nos diseñó y creó varón y mujer). La actividad sexual no es tampoco una condición eterna, es temporal sólo nos afectará durante nuestra vida sobre la tierra, después ya no será necesaria nunca más, aunque es posible que ...

Espíritu renovado en recipientes de piedra

Vamos a imaginar por un momento que somos un gran contenedor de una pieza, tallado en piedra. Durante mucho tiempo hemos guardado agua  para un primer evento especial de purificación, el evento ha terminado y ahora estamos limpios. En otro lugar de esta casa hay otros recipientes con vino. El vino es símbolo de alegría y gozo, de medicina, y de alimento. El siguiente evento por fin ha iniciado, y en la medida que la vida matrimonial se desarrolla el consumo de vino hace que el contenedor -Ud. y yo- se vaya vaciando poco a poco, cada minuto hay menos vino, y de pronto resulta que nos quedamos secos y vacíos, ya no hay más vino para continuar con el resto del evento. Pero, el evento debe continuar y para ésto necesitamos volvernos a llenar de vino nuevo. En el evangelio de  San Juan 2: 1-12 se nos cuenta una historia relacionada directamente con la presencia de Dios en nuestra relación matrimonial. Responde a la pregunta sobre cómo provocar que Dios haga maravillas en nue...