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Mostrando las entradas etiquetadas como transformación

El tercer día: Cambio y transformación.

Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Juan 2:1 En la Biblia observamos la frase el tercer día que suele señalar el momento en que Dios irrumpe y actúa de forma decisiva. No es solo cronología, sino una señal de cambio, restauración y manifestación divina. En la pequeña población de Caná, ese detalle introduce la idea de que algo nuevo está por cambiar o comenzar.  En la narrativa del evangelio de Juan, la expresión “al tercer día” no cumple únicamente una función cronológica, sino también simbólica y teológica. Su uso sugiere el umbral entre una condición de espera y la irrupción de una intervención divina decisiva. En la tradición bíblica, el tercer día suele asociarse con manifestaciones divinas, cambios de estado, rescate y restauración; por ello, no debe leerse solamente, como un dato temporal neutro (martes o dos días después de algo) sino como un marcador literario que introduce un cambio significativo en el desarrollo de la...

La mente del Reino: Transformando mis caminos neuronales.

Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto. Romanos 12:2 ¿Es posible aspirar a una mente transformada más allá de una "versión mejorada" de mí mismo?   Observemos el caso del cerebro enculturado por el principado de este mundo: un cerebro que ha estado entrenando, construyendo caminos neuronales tóxicos que nos alejan de Dios, de su voluntad y de su Reino. ¿Cómo restaurarlo para que vuelva a funcionar plenamente según el diseño original del Reino de los Cielos? Hoy te invito a ver nuestro cerebro como un jardín. Originalmente puro y limpio, ha sido polinizado por la cultura de este entorno con semillas y esporas de espinos. Cada minuto que pasa, se contamina un poco más, convirtiéndose en un campo lleno de malas hierbas y maleza. Pero Dios —el gran Especialista en crear jardines maravillosos— desea transformarlo en un huerto de f...

Hay de todo para quien sigue expectante.

Las oportunidades pueden ser muchas o pueden ser pocas. Es algo que cada uno decide tomar, o dejar pasar. Todo depende de la persona que las espera. La oportunidad es el momento o circunstancia única y conveniente para algo.  Cuando la persona sabe bien lo que está esperando se mantiene atenta a todas las señales a su alrededor para no fallar y atrapar su oportunidad. Si se trata de una persona que ha estudiado muy bien su posición y sus posibilidades para ser potenciadas, es posible que no solamente aproveche una oportunidad, podría capitalizar muchas oportunidades. Entonces ¿Qué hace la diferencia? Esperar atentamente, permanecer expectante . Una mujer que se sabe está embarazada, suele mantenerse expectante, espera el momento del alumbramiento y se prepara para estar lista para cuando ese día llegue. La Palabra de Dios, es el actor protagónico en la vida de los seres humanos. El emisor de ésta es Dios mismo. El auditorio receptor de esta Palabra puede ser di...