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¿Eres un adorador?

La historia que nos cuenta el escritor del evangelio de San Juan sobre el viaje -que desde el trono del cielo hasta un pozo casi seco en la región de Sicar (hebreo: Memoria); Samaria- hizo Jesús para tener un corto encuentro con una mujer que sería clave para reconciliar a un pueblo completo con su Dios, resulta ser no sólo una guía estratégica, si no además es una ruta clara para conocer a Jesús en plenitud. Jesús es algo más que sólo un gran maestro, es algo más que un gran profeta, es también el Mesías que nos abre la puerta al Padre. Recién a terminado la celebración de la Pascua ( Pésaj ), es el inicio de la estación de primavera y el cumplimiento de cada una de sus fiestas. Descubramos por nosotros mismos ¿Quién es este Jesús? en San Juan 4:1-42: Juan 4: 1 Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista [ Bautismo de arrepentimiento por su estilo de vida pecaminoso. En Judea basta...

Solo uno te puede salvar: Jesús.

Jesús ha estado  –orando-   toda la noche, en el Monte de los Olivos; un sitio tranquilo y silencioso muy cerca de Jerusalén. Desde allí, al amanecer, caminó -sin haber dormido- al templo construido por Herodes y entró en éste. El lugar está lleno de personas, hay ruido y aglomeraciones por todos lados, muchas personas son las que visitan el templo con curiosidad, otros con sed de escuchar a Dios. Ese mismo día se acercan a Jesús y le rodean para escuchar el mensaje que Él enseña sobre el establecimiento del Reino de los cielos. No acudieron a los otros maestros que a diario suelen estar por allí hablando de la Ley de Moisés, ésta vez fueron a escuchar a Jesús. Veamos lo que nos narra Juan 8:2-11 "Al día siguiente, al amanecer, Jesús regresó al templo. La gente se acercó, y él se sentó para enseñarles. Entonces los maestros de la Ley y los fariseos llevaron al templo a una mujer. La habían sorprendido teniendo relaciones sexuales con un hombre que no era su esposo. Pusi...

¿Sabemos escuchar y obedecer realmente?

Jesús regresaba del templo de Jerusalén con sus discípulos, allá hubo milagros y sanidades, además enseñó en público que él es enviado por Dios su Padre a su pueblo para sanarles de sus enfermedades y perdonar sus desaciertos.  Veamos qué podemos aprender hoy de la porción bíblica de San  Juan 6:1-15: 1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del Lago de Galilea, también conocido como Lago de Tiberias. Los milagros, maravillas, sanidades divinas, y que acompañan su ministerio público atraen a todo tipo de personas entre el pueblo de Dios que busca señales para creer .  2 Muchos lo seguían, pues habían visto los milagros que él hacía, sanando a los enfermos. 3-4 Se acercaba la fiesta de los judíos llamada la Pascua , y Jesús fue a un cerro con sus discípulos, y se sentó. Igual que ahora, la preparación de esta fiesta está rodeada de grandes multitudes de personas comprando, vendiendo, caminando por las calles, mucho alboroto. Parecido al ambiente previo a ...

Un hogar recibe a Jesús.

La Biblia, en el evangelio de Marcos 5: 21-43  nos cuenta una de las más hermosas y transformadoras historias que guarda como un gran tesoro la Palabra de Dios. Ahí se narra de manera muy impactante como un líder del hogar, un hombre amoroso, en este caso un padre de familia; una persona que a pesar de temer a Dios y servirle todavía no había experimentado personalmente un encuentro íntimo con Jesús, y él y su familia reciben un valioso regalo en forma de milagro: Jesús llegó en la barca al otro lado del lago y se quedó en la orilla, porque mucha gente se juntó a su alrededor. En ese momento llegó un hombre llamado Jairo, que era uno de los jefes de la sinagoga. Cuando Jairo vio a Jesús, se inclinó hasta el suelo y le rogó: -Mi hijita está a punto de morir. ¡Por favor, venga usted a mi casa a poner sus manos sobre ella, para que sane y pueda vivir! Jesús se fue con Jairo. Mucha gente se juntó alrededor de Jesús y lo acompañaron. Entre la gente iba una mujer que había estado e...

La buena semilla en buena tierra.

Como la mayoría sabe, un agricultor o un campesino es alguien que trabaja la tierra, que selecciona las semillas, encuentra la semilla que esté sana para obtener a cambio plantas sanas que produzcan frutos sanos, se trata de establecer el reino de Dios. La otra parte de este escenario la representa nuestra respuesta al mensaje del Reino de Dios; el terreno, la calidad de la tierra. El terreno es el corazón, el interior de cada uno. Después de escuchar estas palabras de Jesús cualquier persona se identifica a sí misma -y casi inmediatamente- con la buena tierra, y normalmente asume que no será tierra estéril o víctima de la rutina diaria y de sus afanes. En esta oportunidad le invito a mirar con otros ojos esta parábola y descubrir a través del fruto si nuestra vida es la mejor tierra en la que Dios puede sembrar sus maravillosas promesas. Busquemos en nuestra Biblia y leamos las buenas noticias según San Lucas, en el capitulo 8, iniciando a leer desde el verso 4 y en adelante. ...

Carácter mata gigante.

El carácter surge como reacción o respuesta a una acción, nuestro interior permanecerá oculto e invisible a todos los que nos rodean hasta que algo o alguien provoque que salga a la superficie. Entonces, sí se hará visible. Hay una linda historia en I Samuel 17:40-52 se trata de l reino de Israel, que tenía un rey cuyo ejército estaba formado por hombres bien entrenados para la guerra, expertos en el uso de las armas de combate y defensa, tenían organización, jerarquía, escudos, armaduras, espadas, cascos, y de todo; menos el carácter fuerte. Y con todo eso no podían enfrentar a su enemigo. Estos guerreros y su rey no eran celosos del nombre de Dios, cualquiera en su vecindario podía hablar mal de su Dios frente a ellos. Y dominados por el miedo volvían atrás en silencio, humillados con la cabeza abajo. No confiaban en sí mismos, tampoco en su compañero - no había equipo - ni en el poder de su Dios. ¿Cómo vencer a un poderoso enemigo cuando todo lo que tenemos es un ejército d...