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El rey que se reencontró con su propósito

¿Qué hacen los reyes? El propósito de un rey dentro del reino se fundamenta en el hecho de estar siempre atento para responder a las demandas del reino. La expectativa de un rey es que encarne la autoridad delegada de Dios, unificando, protegiendo y guiando al pueblo según la voluntad de Dios.  Un rey debe cumplir fielmente cada día con algunas funciones como ser el líder militar, firmar las leyes, símbolo de la unidad y el modelo moral y ético. Ustedes, antes que nada, busquen el reino de Dios y todo lo justo y bueno que hay en él , y Dios les dará, además, todas esas cosas . Mateo 6:33 ... y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre: a él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén . Apocalipsis 1:6 La gloria le pertenece únicamente a Dios. Para cada hombre y mujer, que a través de su arrepentimiento y la redención de Jesús ha entrado a vivir a su reino, reconoce que para sí mismo existe un propósito completamente ligado al reino de Dios. ¿Será posible que un rey...

La mente del Reino: Transformando mis caminos neuronales.

Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto. Romanos 12:2 ¿Es posible aspirar a una mente transformada más allá de una "versión mejorada" de mí mismo?   Observemos el caso del cerebro enculturado por el principado de este mundo: un cerebro que ha estado entrenando, construyendo caminos neuronales tóxicos que nos alejan de Dios, de su voluntad y de su Reino. ¿Cómo restaurarlo para que vuelva a funcionar plenamente según el diseño original del Reino de los Cielos? Hoy te invito a ver nuestro cerebro como un jardín. Originalmente puro y limpio, ha sido polinizado por la cultura de este entorno con semillas y esporas de espinos. Cada minuto que pasa, se contamina un poco más, convirtiéndose en un campo lleno de malas hierbas y maleza. Pero Dios —el gran Especialista en crear jardines maravillosos— desea transformarlo en un huerto de f...

Romanos 7: Fin de la ketubáh

¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que este vive? Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras este vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.  Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra. ¿Qué diremos, pue...

Romanos 6: Identidad y victoria espiritual.

Entonces, ¿qué diremos? ¿Seguiremos pecando, para que la gracia abunde? ¡De ninguna manera! Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él? ¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Porque por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.  Porque si nos hemos unido a Cristo en su muerte, así también nos uniremos a él en su resurrección. Sabemos que nuestro antiguo yo fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido liberado del pecado. Así que, si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo resucitó y que no volverá a morir, pues la muerte ya no tiene poder sobre él. Porque en cuanto a su muerte, murió al pecado de una vez y para siempre...