jueves, 1 de enero de 2015

La motivación de un servidor de Dios.

Beneficios temporales o eternos.
Recuerdo un día que se me invito cordialmente a dejar el liderazgo de la alabanza de la congregación local para así dar paso a la generación más joven, también recuerdo un día que se avisó desde el altar del templo que sólo predicarían los mensajes dominicales los pastores certificados, me sentí terrible en esas oportunidades en realidad reconozco hoy que puedo seguir sirviendo fielmente sin tener una posición. ¿Debo dejar de ser fiel a Dios al perder beneficios o perder una posición de privilegio? Dios un día le demanda a un siervo que sacrifique a su único hijo, ese día Dios adquirió un compromiso semejante a través de ésta con la humanidad.
Los siervos de Dios guardan en su corazón diferentes razones y motivos -una correcta y otras no- para dejar atrás las actividades humanas más comunes en la producción, agricultura, arte, construcción, servicios, tecnología, salud, educación, milicia, en fin;  cualquier otra actividad humana u oficio y se apartan del resto para sólo servir a Dios y al llamado recibido de su parte. Han sido seducidos por el amor de Dios y han menospreciado todo lo demás para atender la única misión de reconciliar a este mundo y a su propia generación con su Dios y Señor.


Rescatar a nuestra generación para Dios.
El haber asumido ese llamado divino con lealtad, exclusividad y fidelidad a Dios les hace un blanco fácil de criticas, comentarios ásperos y mal intencionados pues se espera de éstos una perfección que no existe entre los demás hombres sobre la tierra. Pero los siervos de Dios no son "evaluados" constantemente sólo por sus semejantes o pares en la tierra. También son motivo del testimonio de Dios en el cielo mismo. Dios considera a cada uno de sus servidores como mujeres y hombres dignos de toda su confianza, poseedores de un corazón que descansa en el señorío de Dios mismo y no en sus "añadiduras" y bendiciones materiales o espirituales como promesas, dones espirituales, talentos, la familia, la pareja, la descendencia, los bienes, la salud, el buen nombre, o una posición social de mucha aceptación, el ingreso mensual, o las otras motivaciones laborales asociadas al puesto; sea éste líder regional, líder nacional, líder continental, líder global nada de ésto debería ser mayor o superior al amor mismo a la persona de Dios.
¿Cuál debe ser la motivación correcta dentro del corazón de un siervo del Dios Altísimo? 

"El día en que los ángeles tenían por costumbre presentarse ante Dios, llegó también el ángel acusador. Y Dios le dijo:
—¡Hola! ¿De dónde vienes?
Y éste le contestó:
—Vengo de recorrer toda la tierra.
Entonces Dios le preguntó:
—¿Qué piensas de Job, mi fiel servidor? No hay en toda la tierra nadie tan bueno como él. Siempre me obedece en todo y evita hacer lo malo.
El ángel acusador respondió:
—¡Por supuesto! ¡Pero si Job te obedece, es por puro interés! Tú siempre lo proteges a él y a su familia; cuidas todo lo que tiene, y bendices lo que hace. ¡Sus vacas y ovejas llenan la región! Pero yo te aseguro que si lo maltratas y le quitas todo lo que tiene, ¡te maldecirá en tu propia cara!" (Job 1:6-11)

"Entonces Dios le preguntó:
—¿Qué piensas de Job, mi fiel servidor? No hay en toda la tierra nadie tan bueno como él. Siempre me obedece en todo y evita hacer lo malo, y me sigue obedeciendo, a pesar de que me convenciste de hacerle mal sin ningún motivo.
El ángel acusador le contestó:
—¡Mientras a uno no lo hieren donde más le duele, todo va bien! Pero si de salvar la vida se trata, el hombre es capaz de todo. Te aseguro que si lo maltratas, ¡te maldecirá en tu propia cara!
Dios le dijo:
—Muy bien, te dejaré que lo maltrates, pero no le quites la vida."
(Job 2:3-6)



Dios da testimonio en el cielo de su siervo Job. El enemigo de nuestra alma argumentó que su temor y obediencia dependen de las bendiciones y de las añadiduras y no de la persona misma de Dios. ¿Por qué se debe servir a Dios?
¿Servirías a Dios si éste no trae beneficios a tu vida?

Algunos beneficios recibidos por Job de parte de Dios podrían ser la clave para descubrir la fuente de su motivación. La vida de Job está cercada y guardada por Dios mismo. Dios próspera todo lo que emprenden sus manos.

Con tanta bendición como un hombre o mujer no te va a servir y ser fiel. Si detienes toda tu bendición dejará de ser un fiel servidor de Dios.
Si por alguna extraña razón de pronto estos beneficios, bendiciones, añadiduras ya no los recibimos. ¿Qué pasará con nuestro servicio, sería igual o mayor nuestra lealtad a Dios?
1. ¿Serviría a Dios en medio de una serie de tragedias? En el caso de Job, éste pasó a ser miserable y no se quejó por quedar sin nada ni nadie. Dios mantuvo su confianza en su siervo Job, y Dios no se equivocó. La enfermedad lo tocó y sufrió el abandono de su esposa, pero a pesar de tanto dolor todo lo recibió de buena manera con una actitud correcta; él mismo se decía como no voy a recibir lo malo si ya he recibido antes lo bueno.
2. ¿Si al quedar absolutamente solos seguiremos siendo el fiel servidor de Dios? Se han muerto todos sus hijos, se fue su esposa y los amigos le juzgaron duramente. Hasta llegó a sentir amargura y se sintió abandonado por Dios.
3. ¿Serviremos a Dios cuando no tenemos respuestas exactas en el instante y no hay explicación oportuna?


"Dios le respondió a Job desde la tormenta:
«¿Quién eres tú
para dudar de mi sabiduría,
si sólo tonterías has dicho?
¡Vamos a ver qué tan valiente eres!
Ahora yo voy a hablar,
y tú me vas a escuchar.
»Si de veras sabes tanto,
dime dónde estabas
cuando puse las bases de la tierra.
¡Tú no sabes
quién la midió metro a metro,
quién puso la primera piedra
y en qué descansan sus cimientos!
¡Tú no estabas allí,
mientras cantaban las estrellas
y los ángeles danzaban!
»Dime quién puso límites al mar
cuando éste cubrió la tierra;
dime cuándo lo envolví entre nubes
y lo dejé en la oscuridad;
dime cuándo les mandé a las olas
no pasar más allá de la playa.
»¿Alguna vez en tu vida
le has dado órdenes al sol
para que comience un nuevo día?
¿Alguna vez en tu vida
le has dado órdenes a la tierra
para que se quite de encima
a los malvados?
Cuando la luz del nuevo día
se asoma tras las montañas,
los malvados no soportan su luz,
y allí se acaba su poder.
»¿Has bajado al fondo del mar
para ver dónde nace el agua?
¿Has bajado al reino de la muerte
y visitado a los muertos?
Si en verdad lo sabes todo,
dime cuánto mide la tierra.
»¿Sabes dónde viven
la luz y la oscuridad?
¿Puedes llevarlas al trabajo,
y regresarlas a su casa?
¡Claro que no!
No has vivido tantos años
ni naciste antes que ellas.
»¿Has estado en los depósitos
donde guardo la nieve y el granizo?
Yo los tengo guardados
para los tiempos de guerra
y para castigar a los malvados.
¿Sabes hacia dónde
se dirigen los relámpagos,
y a qué regiones de la tierra
viajan los vientos del este?
¿Sabes quién deja caer
las lluvias torrenciales,
y quién riega los desiertos,
donde nadie vive?
¿Quién riega los campos secos
y los convierte en verdes prados?
¿Quién produce la lluvia y el rocío?
¡Dime de dónde salen
el hielo y la escarcha,
cuando el agua del mar profundo
se endurece como la roca!
»¿Puedes hacer que las estrellas
se agrupen en constelaciones
y aparezcan todas las noches?
Allí tienes a la Osa Mayor, a Orión,
las Siete Cabritas y la Cruz del Sur.
¡Si no sabes gobernar la tierra,
cómo podrías gobernar el cielo!
»¿Puedes ordenar que llueva
con sólo levantar la voz?
¿Puedes darle órdenes al rayo,
y hacer que te obedezca?
Dime quién les dio sabiduría
al gallo y a las otras aves.
Dime si eres capaz
de contar las nubes
y hacer que llueva
para humedecer la tierra
cuando ésta se reseca.
»Tú no consigues comida
para las leonas y sus cachorros,
mientras duermen o descansan
en el fondo de sus cuevas.
Tú no alimentas a los cuervos,
cuando sus polluelos andan perdidos
y me piden de comer.

En Job capítulo 38, Dios le responde sus dudas más profundas y un poco más. Job descubrió que no pudo definir las preguntas correctas ante su corazón, ni delante de Dios, ni ante sus amigos.

El mismo Job descubre finalmente que sus motivos parecen más necedad que una necesidad. Dios es el Señor y no merece ser cuestionado con mis injustificadas dudas particulares. No merezco ninguna explicación de su parte él es soberano y merece nuestro servicio, pero sí Dios en su misericordia se toma el tiempo en hablar a nuestro corazón y responder a mis preguntas usando sus preguntas ¿sabremos responder?
Job fue restituido por reconocer que Dios es Señor en las buenas y en las malas. La restitución no era necesaria, pero Dios acostumbra a premiar a quienes creen que él existe.
Dios nos prometió la vida eterna, lo demás es solo añadidura; la pareja, la familia, los bienes. ¿Le podremos servir fielmente si quedamos solos y sin nada?
Dios confía que nosotros seguiremos sirviendo su buen nombre y su Palabra sin dudar.

Señor Jesús, que mi servicio no sea sujeto de dudas o argumentos vanos, ni de preguntas necias, ni de algún tipo de condición a un beneficio, si tú decides retener tus tesoros para mi que mi lealtad no sea afectada, que mi corazón quede ligado al tuyo y no a personas y cosas aquí sobre la tierra. Qué así se haga en mi vida.

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