domingo, 27 de julio de 2014

Las personas no son mentirosas por decir mentiras, ya son mentirosas y por eso mienten

¿Mentir o no mentir? Resulta tan común escoger la opción mentir, que hasta se tienen estadísticas increíbles sobre esta práctica, el 92% de las personas mienten. Mentimos tanto, y con tanta frecuencia, bajo cualquier circunstancia y escuchamos tantas mentiras cada día que es muy probable que hoy pensemos que mentir no tiene nada de malo y que es lo más normal mentir en todas nuestras relaciones, y en todas las esferas de acción diaria, todo el tiempo somos atraídos por su gran poder e influencia. Resulta hasta raro encontrar un lugar, o un espacio en donde se nos hable sobre esta práctica en exceso común para cada uno de nosotros.

Leamos dos porciones tomadas de la Palabra de Dios; la Santa Biblia en el libro del Apocalipsis (Ἀποκάλυψις Ἰωάννου Revelación de Juan) en el capitulo 21 y verso 8:
"Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda."
En el capitulo 22 y verso 15 nos dice: "Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira."
De aquí podemos descubrir un poco de sabiduría, la Palabra de Dios condena dos cosas relacionadas con esta práctica; la mentira y al mentiroso(a).
El acto de mentir -al hablar, al callar, al escribir, al señalar, al actuar- es tan sencillo y fácil, mientras por el otro extremo hablar la verdad nos resulta complejo y hasta duro.
Veamos el libro de los Proverbios del sabio Salomón, en el capitulo 12 y en el versículo 22 y 23: "Los labios mentirosos son abominación a JehováPero los que hacen verdad son su contentamiento. El hombre cuerdo encubre su saber; Mas el corazón de los necios publica la necedad."
Otra nueva revelación -hoy- para nosotros es que a Dios no le parece agradable, ni gusta de esta práctica.
Origen. Jesús le dijo en una oportunidad a los judíos de la secta de los Fariseos que su servicio, ésto es que sus actos y dichos obedecían al padre de la mentira. Existe un padre de la mentira, el libro del Génesis o del origen nos cuenta la historia de un ángel de luz en forma de serpiente que un día apareció en el Jardín del Edén, allí buscó un instante en que la pareja era más débil; andaban por allí separados, y sembró dudas -ideas que niegan y se oponen a la efectividad y el ser de Dios-en el corazón -en la mente- habló sobre lo poco confiable que es Dios al no decirles toda la verdad, que Dios les ha ocultado información, pero que él sí está muy dispuesto a revelar sin reparos. En el libro más antiguo de la Biblia, el libro de Job, en el capitulo 2, vemos a satanás -el padre de la mentira- acusar y poner en duda otra vez la fidelidad y servicio de Job. Satanás también apareció en el desierto para hacer que Jesús cayera en sus trampas, y durante el falso juicio hecho a Jesús le incitó a mentir. La naturaleza de satanás es mentir, lo hace desde el principio y no puede dejar de hacerlo, lo hará una y otra vez, lo hará tanto en una época que logrará que todos los hombres y mujeres de una generación le creerán y confiaran plenamente en él, hasta los justos le van a creer. Es a través de la mentira que el pecado se consumó y entró en el hombre y la mujer.

Proceso. Mentir opera de muchas formas, aparece y siempre nos sorprende. El libro de los Salmos capítulo 101 y verso 5 nos habla de una de sus formas o maneras de aparecer "Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; No sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso."
Esta forma se llama difamación, es atacar el buen nombre o prestigio de alguien. No es posible ir a recoger las palabras que hemos dicho, tampoco aquellas que hacen daño, o hicieron daño a otra persona. Este daño resulta irreversible e irreparable, hay que observar con cuidado la calumnia, la murmuración -esas platicas de pasillo, o de los baños- los chismes tienen el poder para destruir aun aquello que no hemos hecho ni construido. Revisemos I Timoteo 5:13 "Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran."
Los hispano parlantes tenemos un dicho muy popular, "el ocio, es el taller del diablo" quien no se ocupa de sus cosas terminará oyendo, repitiendo e inventando chismes. Al chismoso es mejor mantenerle lejos, y no hay que prestarle el oído, como habla mal de otro ante ti lo hará hablando mal de ti también ante otros. Aparece como una sutil insinuación, como un doble mensaje, como un ácida ironía, como una dulce adulación, como una alabanza engañosa.
Veamos como nos dice el Salmo 55:21 sobre los que hablan mentira "Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla, Pero guerra hay en su corazón; Suaviza sus palabras más que el aceite, Mas ellas son espadas desnudas.Entre adolecentes se vuelve una práctica muy común decir cosas mezcladas, algo de verdad para suavizar y luego la mentira para dañar. Los y las que se nos acercan con adulación -¡Maestro!- están preparando nuestra crucifixión. Las exageraciones suelen incluir datos inexactos y mentiras, nuestras excusas son mentiras muy bien razonadas para justificar nuestro error.
Ataque a la mentira. Amar la verdad, Jesús declaró: Yo soy la verdad...conocerán la verdad y la verdad, los hará libres. Entender la verdad y vivir la verdad. Las personas no son mentirosas por decir mentiras, ya son mentirosas y por eso dicen mentiras, II Filipenses 4:18 "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad." Jesús en el desierto, ante la manipulación engañoza de la palabra de Dios, respondió siempre con la verdad, la Palabra de Dios. No participemos de platicas engañosas, pues terminan siempre dañando nuestros principios, nuestra profundas convicciones, aquí hay un consejo para recordar: "Somos esclavos de lo que decimos, y señores de lo que callamos"
Conclusión. Satanás vendrá y dirá mentiras, sobre nuestra confianza en Dios, sobre la Palabra de Dios, dañará a nuestros seres más amados. Será imposible no equivocarnos, pero siempre podremos pedir perdón.

Dios cambia mi carácter, saca de mi mente el usar excusas, pon convicción para dejar la mentira. Que así se haga en mi vida.

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