domingo, 16 de febrero de 2014

La amistad ¿Qué clase de amigo soy?

Si buscamos en el diccionario la palabra amistad nos vamos a encontrar con esta definición: “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.” Si acudimos a una Wiki en internet nos dirá que la “amistad es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida.”
Jesús nos enseña como ser el amigo que otros necesitan.
Si acudimos a la Santa y poderosa Palabra de Dios encontramos más, de lo que hemos salido a buscar. Hoy les invito a mirar con ojos de “turista” como alguien que por primera vez experimenta estas porciones bíblicas que seguramente han bendecido a muchas generaciones de creyentes antes que a nosotros en esta hora, y bendecirá a generación tras generación de creyentes en el futuro.

I Samuel 18: 1-4, 1 Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo. 2 Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver a casa de su padre. 3 E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. 4 Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte. 
Juan 15:13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

Una de las cosas que más amo de las sagradas escrituras es descubrir la revelación de Jesús a través de las figuras y personajes que tan bien documenta el antiguo testamento. En este caso Jonatán es una especie de Jesús, y David es una figura que me representa tanto a mí como a Usted y a todos los demás hombres y mujeres. Estos pasajes guardan un certero nivel de paralelo o similitud al contarnos como un príncipe se despoja de su distintivo vestuario y lo cede a alguien más que no es heredero del trono y le da trato de hijo sin serlo. La motivación no es para nada oscura o marcada por un plan malévolo. Este pasaje de la escritura nos explica ampliamente que la amistad no es otra cosa que amor. Jesús el Hijo de Dios renuncia a su trono y su gloria en el cielo, para emprender un viaje que él sabe bien incluye pasar a una cruz y morir desnudo clavado en ésta para pagar la deuda suya y mía.¿Por qué hacer ésto? Por amor.
Así lo dice Juan 3:16
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.Antes de continuar, debo explicar que el hombre de hoy, la mujer de hoy tienen un problema tan grande como el tamaño del universo. Existe un juicio que no tiene posibilidad de invalidación y que está todavía vigente. Ese juicio nos condena a vivir eternamente alejados de Dios y a una eternidad donde sufriremos de castigo constante, ¿cuál es ese juicio? Ezequiel 18 nos dice en el verso 20 que:
20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.El escritor de la carta a los Romanos nos lo recuerda en el capítulo 6 de esta carta, en el verso 
23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Aquí es donde todos pensamos que ya la habíamos librado, pues si le preguntan a mis vecinos seguramente ellos testificaran que yo soy buena persona. Pero no creo honestamente que llamen a mis vecinos o a mi pastor o mi mamá a dar testimonio para validar o verificar si fui un buen chico o una buena chica aquí en la tierra, su opinión no tiene mayor valor pues carecen de relevancia en este juicio conducido por Dios mismo. Usted amigo podrá decir:
 -Yo no creo que Dios sea tan malo conmigo si yo casi nunca le doy problemas, ni me metía con sus cosas, he sido muy respetuoso y tolerante con quien no piensa como yo opino, y pocas veces llegue a pedirle alguna cosita.
Amigo, amiga pasa que desde Adán –el primer hombre hasta hoy incluidos Usted y yo- nadie nace vacunado contra el pecado, es una infección espiritual que todo padre transmite a sus hijos sin desearlo y sin saberlo. La Biblia nos dice contundentemente en la carta a los Romanos, capitulo 3, verso 23 que:

"por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,"

“Todos” significa todos, ésto es que nadie queda fuera de este juicio. Y ya hay sentencia para los pecadores, la muerte espiritual eterna. Todo bebé trae sobre sí este problema de eternas consecuencias. El pecado nos sacó del jardín del Edén, nos quitó una eternidad que ya teníamos en la mano, introdujo la corrupción y degeneración a nuestra vida, la enfermedad en todas sus presentaciones, el parto de hijos con dolor, el trabajo sin frutos, la mentira, en fin… y también muerte espiritual, estar alejados de Dios. Quedamos como celular-terminal de teléfono móvil- sin conexión a la red, sin servicio de llamadas ni de datos, sin conexión alguna con Dios mismo. Es como ser un soldado sin radio en el frente de batalla, que no habla, ni escucha al superior, ni sabe dónde está, sólo espera su turno de morir. Quedamos fuera, no calificamos, no hay entrada para los buena gente, para las buenas personas, ni para las malas personas, “todos” es todos, es igual para cada uno. En este caso no funciona nuestro amplio manual de excusas diplomáticas y frases inteligentes. Ningún líder religioso, presidente, diputado puede hacer nada por usted o por mí, tampoco valen sus recomendaciones. La única manera de solucionar este problema, este ligero inconveniente con Dios es que alguien pague la deuda generada por nuestros pecados, que no son pocos. Pero ¿cuánto cuesta éste rescate? La restitución a través de la sangre de víctimas substitutas solo nos podía cubrir por un corto tiempo, y había que hacer nuevos y repetitivos sacrificios cada tanto, cada año. Debía ser un cordero perfecto sin mancha. (Levítico 7:1-2).

Isaías 53 nos explica a partir del verso 4 al 7, que Dios no encontrando un mejor cordero, nadie más perfecto, ni limpio, mando a su único hijo a pagar para siempre nuestra deuda y sufrir por mis pecados y por mis culpas, pagar el rescate por su pecado y maldad:

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Usted amigo y amiga puede ser liberado hoy de esta condena y de la muerte eterna. La Biblia nos asegura que al arrepentirnos de nuestra maldad, al confesar cada uno de nuestros pecados a Dios, al dar la espalda al pecado y aceptar como valido el sacrificio de Cristo por usted en la cruz, su sangre se hace eficaz para limpiar toda nuestra maldad. Para lograr este milagro en su vida deberá abrir su boca ante Dios y confesar esta condición. I Juan 1:9 dice que:

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad."

Juan 1:12 Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios;

NVI: "Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios."

Nadie ha mostrado más amor por usted y por mí que Jesús, al morir por alguien como usted y como yo. Cuando más perdidos estábamos en nuestros pecados, mayor fue su amor por usted, nadie ha pagado un precio más alto por su vida, nadie le ha dado una oportunidad tan maravillosa. No encontrará fuera de Jesús mayor amor, y mejor amigo en esta tierra y más allá de ésta. Hoy Dios le extiende una escalera, para huir del castigo decretado contra usted.

Hay una cosa más que deseo compartirle a usted -en este instante- hermano y hermana. David, el hombre que recibió los beneficios del amor de Jonatán el príncipe, un día tuvo el honor de mostrar su agradecimiento y honró el sacrificio de su amigo Jonatán, por amor a Jonatán, por amor a su amigo que le amó primero a él. II Samuel 9:1-7 dice:

9 El rey David averiguó si había alguien de la familia de Saúl a quien pudiera beneficiar en memoria de Jonatán, 2 y como la familia de Saúl había tenido un administrador que se llamaba Siba, mandaron a llamarlo. Cuando Siba se presentó ante David, éste le preguntó: —¿Tú eres Siba? —A las órdenes de Su Majestad —respondió.

3 —¿No queda nadie de la familia de Saúl a quien yo pueda beneficiar en el nombre de Dios? —volvió a preguntar el rey. —Sí, Su Majestad. Todavía le queda a Jonatán un hijo que está tullido de ambos pies —le respondió Siba.

4 —¿Y dónde está? —En Lo Debar; vive en casa de Maquir hijo de Amiel.

5 Entonces el rey David mandó a buscarlo a casa de Maquir hijo de Amiel, en Lo Debar. 6 Cuando Mefiboset, que era hijo de Jonatán y nieto de Saúl, estuvo en presencia de David, se inclinó ante él rostro en tierra.

—¿Tú eres Mefiboset? —le preguntó David. —A las órdenes de Su Majestad —respondió. 7 —No temas, pues en memoria de tu padre Jonatán he decidido beneficiarte. Voy a devolverte todas las tierras que pertenecían a tu abuelo Saúl, y de ahora en adelante te sentarás a mi mesa.

Hermano y hermana a su alrededor hay cientos y multitudes de “Mefibosets” que están existiendo en vidas espantosas aun cuando hay una vida abundante esperando para ellas y ellos. Piense un instante cuantos Mefibosets están muy cerca de usted, en casa, en su vecindario, en trabajo, aula, taller, cada uno sufriendo sin merecerlo. El reto para Usted y para mi es ser el amigo, ser la amiga que ellos esperan hoy, sea usted el Siba y el David que están esperando a su alrededor.

Conclusión, Proverbios 18:24

El hombre (mujer) que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.

Rescate a sus amigos y tráigalos a la casa del Rey.

Que así se haga en la vida de mis amigos.

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