domingo, 13 de noviembre de 2011

Es hora de volver a los de mi casa.

La vida puede dar grandes giros, casi sin darnos cuenta en nuestra búsqueda de placer, o a veces el dolor, dejan espacios sin vigilancia que no son atendidos o por un descuido involuntario perdemos el control de áreas o de nuestra vida por completo. Nuestra integridad y control pueden ser recuperados y restaurados a través de Jesús y su autoridad. Para muchos el poder de Dios no es algo activo ni de nuestros días, el hecho de escuchar lo que Dios puede hacer en nuestra vida es una señal clara que Dios puede transformar contundentemente sus vidas sin sentido. Veamos lo que le pasó a un hombre que había perdido por completo el gobierno de sí mismo.


Lucas 8: 26-39 Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla del lago, a la región de Gerasa. (Gerasa es el nombre de una antigua ciudad de la Decápolis. Sus ruinas representan una de las ciudades romanas más importantes y se ubican en la región de Gilead, al noroeste de Jordania).
Los discípulos de Jesús después de verle manifestar un poder mayor al que ellos  acostumbraban a observar a diario, han desarrollado su confianza en él, y llegan a un lugar donde sus habitantes poseen muy poca fe, donde la palabra de Dios no es recibida con alegría, donde hay mucho temor e incertidumbre donde no se alaba a Dios por sus maravillas.
27 Cuando Jesús bajó de la barca, le salió al encuentro un hombre de ese lugar, que tenía muchos demonios.
Esta barca es símbolo de la iglesia; Jesús viene con su Iglesia, han cruzado hasta el otro extremo y Jesús va la frente de su Iglesia en hasta esta tierra sin fe, y de inmediato se manifiesta la oposición. Este hombre que se acerca a Jesús es como una ciudad sin muros espirituales, sin vigilancia, sin guardias, sin protección.
Este hombre no vivía en una casa, sino en el cementerio, y hacía ya mucho tiempo que andaba desnudo.
No vive con una familia, vive sólo, vive entre muertos, vive entre aquellos que en otro tiempo tenían vida. Entre las tumbas pasaba de día y noche, no vestía ropas; perdió su integridad y su autoridad espiritual. Quedo sin desarrollarse y sin madurez, los demonios un día desafortunado encontraron un pequeño espacio sin vigilancia y ahora se han apoderado de todo, éstos -los demonios- no son egoístas  ni seres “asociales” invitaron a cuanto demonio se acercó a este hombre.
28-29 Como los demonios lo atacaban muchas veces, la gente le ponía cadenas en las manos y en los pies, y lo mantenían vigilado. Pero él rompía las cadenas, y los demonios lo hacían huir a lugares solitarios.
Las personas que vivían con él hacían humanos esfuerzos para protegerse de la manifestación demoniaca, usando cadenas de metal fuerte buscaban detenerle, pero eran rotas por éstos.
Cuando este hombre vio a Jesús, lanzó un grito 
Los demonios reconocen la autoridad de Jesús sobre ellos, saben que Jesús vino a recobrar lo que se había perdido. Y conocen que la paga del pecado es castigada duramente. Si Dios es misericordioso con quien no tiene ninguna oportunidad de salvación ¿Imaginese con Ud. Y conmigo?
 30 Jesús le preguntó al hombre: -¿Cómo te llamas?
Él contestó: (Contestan los demonios que tenían el gobierno y control de su vida)
-Me llamo Ejército. (Legión)
Dijo eso porque eran muchos los demonios que habían entrado en él.
En el huerto del Edén, el lugar perfecto sólo fue necesario un mínimo descuido para que Satanás arruinara la vida de Adán y de Eva. Si abrimos la puerta sólo un segundo es suficiente para ellos, el caos vendrá sumando maldad y más maldad, en una espiral descendente imparable y de forma insaciable hasta producir finalmente la muerte.
31 Los demonios le rogaron a Jesús que no los mandara al abismo, donde castigan a los demonios.
Los demonios que conocen el tipo de castigo que está preparado para los que han pecado, buscan evitar ese castigo.
32 Cerca de allí, en un cerro, había muchos cerdos comiendo. Los demonios le suplicaron a Jesús que los dejara entrar en esos animales, y él les dio permiso.33 Los demonios salieron del hombre y se metieron dentro de los cerdos. Los cerdos corrieron cuesta abajo, y cayeron en el lago y se ahogaron.
Los cerdos no son los animales que mejor representan la pureza, son alimento de hombres y mujeres que no conocen a Dios para culturas como la judía y otras. En ese lugar alimentaban cerdos y les cuidaban, no así a sus semejantes. Sus cerdos son mejor apreciados, que la vida de un hombre salvado y liberado de sus ataduras por quienes viven en oscuridad. La manifestación del poder de Dios, les produjo mucho temor, NO querían cambiar, prefieren a los cerdos y a los demonios en su estilo de vida.
34 Cuando los hombres que cuidaban los cerdos vieron lo que había pasado, corrieron al pueblo y les contaron a todos lo sucedido.
35 La gente fue a ver qué había pasado. Al llegar, vieron sentado a los pies de Jesús al hombre que antes tenía los demonios. El hombre estaba vestido y se comportaba normalmente, y los que estaban allí temblaban de miedo.
36 Los que vieron cómo Jesús había sanado a aquel hombre empezaron a contárselo a todo el mundo.37 Entonces los habitantes de la región de Gerasa le rogaron a Jesús que se fuera de allí, porque tenían mucho miedo.
Hay que tomar decisiones, hay que sacarnos el miedo al cambio, es mejor un instante a los pies del Maestro que estar una vida entera viviendo entre demonios y cerdos o peor castigados entre las llamas a fuego lento eternamente. El temor y el miedo una vez más demostró ser el “veneno” que no deja crecer la fe en Dios.
Cuando Jesús subió a la barca para regresar a Galilea,38 el hombre que ahora estaba sano le rogó a Jesús que lo dejara ir con él. Pero Jesús le dijo:39 "Vuelve a tu casa y cuéntales a todos lo que Dios ha hecho por ti".
La Iglesia no se pudo quedar, Cristo no fue alabado ni invitado, fue rechazado. Él se queda donde lo invitan y le alaban.  Pero quedó una semilla sembrada en una vida salvada después de un encuentro con Jesús. Fue enviado a su familia para testificar, fue enviado como primicia de muchos milagros que Dios tiene para cada uno de nosotros.
El hombre se fue al pueblo y contó todo lo que Jesús había hecho por él.

Él fue enviado a su propia casa. Al verlo los que le conocían seguramente se asombrarían de conocer lo que Dios hace en nuestra vida después de tener un encuentro personal con Cristo. No se necesita saberse toda la Biblia para testificar, basta su experiencia como testimonio para demostrar que Dios está cambiando vidas hoy.

Hoy en todo lugar Jesús está liberando corazones a través de esta palabra, no podemos negar que hemos abierto puertas en nuestro pasado, que hemos dejado sin cuidar áreas claves de nuestro ser, Dios desea hoy sanarte integralmente para que disfrutes de momentos de paz en su presencia. Hoy podrás llegar a los tuyos y compartir lo que Cristo hace con quien se humilla ante su presencia y deja fluir su poder en su vida.

Este es mi momento de reconquistar áreas de mi vida que eran dominadas por el enemigo, áreas de mi vida que urgen de ser limpias por la palabra de Jesús, y el tiempo para esa conquista es ahora. Que se haga en mi vida así como Dios desea que yo sea.

1 comentario:

  1. Creo que esta enseñanza también nos enseña que Jesús quiere que nuestro primer campo misionero o nuestro primer llamado debe ser testificar en nuestra casa, en nuestras familias, realmente debemos volver a casa.

    También me impacta el hecho que sin darnos cuenta, le abrimos la puerta a cosas que simplemente deterioran o mejor dicho, destruyen nuestra relación con el Señor. Por lo tanto no podemos esperar cambiar y mejorar o dejar de practicar esas cosas si no nos alejamos de los cementerios en los que vivimos. Sin embargo, aun en esos cementerios la gracia de Dios se manifiesta y aun cuando nosotros no le buscamos El nos encuentra y se convierte en El precursor del cambio en la vida de cada uno de nosotros.

    Esta Palabra es alentadora para esos momentos de sequía espiritual, cuando nos sentimos inválidos y que no podemos buscar a Dios por nuestros propios medios o determinación, el hecho de saber que pronto Dios en su infinito amor y misericordia llegara a rescatarnos del fango, es algo que nos alienta a esperar en El.

    Estoy seguro que esta Palabra es una de esas manifestaciones milagrosas de Dios en nuestra vida en la cual El se esta acercando a nosotros para ayudarnos a ser mejores hijos de El y librarnos de todo peso de pecado que nos asedia.

    Mil bendiciones hermano Mauricio.

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