domingo, 18 de septiembre de 2011

La buena semilla en buena tierra.

Como la mayoría sabe un agricultor o un campesino es alguien que trabaja la tierra, que selecciona las semillas, encuentra la semilla que esté sana para obtener a cambio plantas sanas que produzcan frutos sanos. La otra parte de este escenario la representa la calidad de la tierra. Después de escuchar estas palabras de Jesús cualquier persona se identifica a sí misma -y casi inmediatamente- con la buena tierra, y normalmente asume que no será tierra estéril o víctima de la rutina diaria y de sus afanes. En esta oportunidad le invito a mirar con otros ojos esta parábola y descubrir a través del fruto si nuestra vida es la mejor tierra en la que Dios puede sembrar sus maravillosas promesas. Busquemos en nuestra Biblia y leamos San Lucas capitulo 8, iniciando a leer desde el verso 4 en adelante.

Lucas 8: 4 Mucha gente había venido de distintos pueblos para ver a Jesús. Él les puso este ejemplo: 5 "Un agricultor salió a sembrar trigo. Mientras sembraba, unas semillas cayeron en el camino. La gente que pasaba por allí las pisoteaba, y los pájaros se las comían.6 Otras semillas cayeron en un lugar donde había muchas piedras. Las plantas nacieron, pero pronto se secaron porque no tenían agua.7 Otras semillas cayeron entre espinos. Las plantas brotaron, pero los espinos las ahogaron y no las dejaron crecer.8 El resto de las semillas cayó en buena tierra. Las plantas nacieron, crecieron y produjeron espigas que tenían hasta cien semillas".
    Después, Jesús dijo con voz muy fuerte: "¡Si ustedes en verdad tienen oídos, pongan mucha atención!"
  
 9 Luego, los discípulos le preguntaron:
    -¿Qué significa ese ejemplo que contaste? (Usted puede acercarse a Dios y preguntarle que le explique todo aquello que hoy Ud. no entiende ¿Y sabe qué pasará? Los secretos del Reino de los Cielos son para que usted los conozca, la mayoría de personas solo verán y oirán una sencilla historia, usted verá la realidad espiritual que se guarda atrás de la historia)
   10 Jesús les respondió:
    -A ustedes les he explicado los secretos acerca del reino de Dios. Pero a los demás sólo les enseño por medio de ejemplos. Así, aunque miren, no verán, y aunque oigan, no entenderán.

11 "El ejemplo significa lo siguiente: Las semillas representan el mensaje de Dios.12 Las que cayeron en el camino representan a los que oyen el mensaje; pero cuando viene el diablo los hace olvidar el mensaje, para que ya no crean y no reciban la salvación que Dios les ofrece. (La rutina diaria puede envolvernos de pronto, cuando nuestra agenda es gobernada por lo urgente sin atender lo importante; hombres y mujeres que después de escuchar la Palabra de Dios se rodean de personas sin fe en Dios (pájaros) que se dedican a ahogar la fe propia y de otros con argumentos terrenales y dudas. Nos podemos convertir en personas que aunque conocen que Dios es bueno para sus vidas siguen dependiendo de ellos mismos. El “camino” es símbolo de nuestra vida sin profundidad siempre “ligth” siempre viviendo sin tomar partido por nadie, sin asumir compromisos con Dios, solo dependiendo de la situación de la temporada, dependiendo de las circunstancias.)
13 Las semillas que cayeron entre piedras representan a los que reciben el mensaje con alegría; pero, como no lo entienden muy bien, cuando tienen problemas pronto dejan de confiar en Dios. (En general la gran mayoría de las personas reciben con alegría la palabra de Dios, a todos nos gusta oírla, disfrutan que les expliquen sus historias, pero no siempre hay arrepentimiento, no damos pasos de fe, no estamos dispuestos a obedecer humildemente al llamado de Dios, no logramos ver nuestras vidas en el propósito -plan- de Dios. La Palabra de Dios pareciera ser solo "un tranquilizante" para nuestras ansiedades y temores.) 
14 Las semillas que cayeron entre espinos representan a los que oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie sus vidas, pues viven preocupados por tener más dinero y por divertirse. (Al volver a aparecer aquellos viejos problemas pendientes de solución, al sufrir dolor, al experimentar la escasez, entonces nuestra débil fe se rompe y dejamos a Dios a un lado y volvemos a nuestro estilo de vida pecaminoso y lleno de placer, sus argumentos, las dudas pesan demasiado y no hay disposición para buscar respuesta en Dios. A veces somos deslumbrados por el éxito profesional, los premios, el deseo desmedido por la riqueza y el poder o  los negocios, en el orden de prioridades bajamos a Dios como lo último.) 
15 Las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que oyen el mensaje de Dios y lo aceptan con una actitud obediente y sincera. Estos últimos se mantienen firmes y sus acciones son buenas. (Somos hombres y mujeres que le hemos permitido a Dios que nos transforme a lo largo de todo el proceso, no solo en el inicio o por un corto momento. Que no solo oímos la Palabra, vamos más allá y la recibimos, la adoptamos como guía de nuestras vidas, la hemos convertido en sujeto de meditación. Hemos dispuesto una actitud dócil ante Dios, nos dejamos enseñar y reconocemos que necesitamos un Maestro, un Señor y un Dios que sea nuestro amigo en el camino de la vida. El reto individual está en hacer de nuestra propia vida una buena tierra y dar buen fruto.)

La vida como un viaje, al lado del camino habrá de todo, la vida está llena de distractores de todo tipo; razonables y no razonables, justos o poco justos, predecibles y sorpresivos, a veces trae dolor, frustración, falta de deseos y juntos o por separado pueden lograr que nuestros ojos dejen de ver lo que Dios ha planeado y ha organizado para lograr su plan en nuestra vida. Mantengamos los ojos en la persona de Jesús durante todo este viaje.
Demos un giro y por un minuto coloquemos nuestra atención y coloquemos nuestros ojos en aquel que se encarga de colocarlas semillas en el terreno correcto; el agricultor. La siembra de la semilla, exige a cada agricultor -Usted y yo- ser estratégicos y sagaces para reconocer y encontrar tierra fértil. Muchos sembradores han invertido una gran cantidad de tiempo y recursos trabajando en tierra llena de pedregales, en el entendido que quien logre sacarle frutos a este tipo de terreno será un hombre más sabio que Dios mismo. Ese tipo de terreno es exactamente el trabajo que gasta y debilita al liderazgo de la comunidad de  fe, cuando al no distinguir la tierra fértil que podrá dar buen fruto, invierte recursos del reino de Dios en el lugar menos estratégico. El sembrador astuto que disfruta de cosechar el mejor fruto; el más abundante, el más sano, el más grande,  debe desarrollar olfato para encontrar buena tierra.

Meditemos y hablemos con Dios un momento. Permite a este siervo(a) ser un eficaz instrumento de tu reino, que en mi caminar diario aprenda a seleccionar la buena semilla, a encontrar los mejores campos, a apreciar los mejores frutos, que pueda compartir tus promesas con liberalidad a todo aquel que desee escuchar tu verdad. Que así se haga en mi vida.

3 comentarios:

  1. quiero conoser mas de jesus el hijo de DIOS

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    1. Vilma, gracias por tu mensaje. platica con Jesús en oración, pídele que perdone tus faltas, y que sea el Señor de tu vida. Lee la Santa Biblia y reúnete en una Iglesia dónde se predique a Jesús y éste crucificado. Dios te escucha y seguro te dejará conocerle a través de su Palabra poderosa.

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