jueves, 29 de septiembre de 2011

¿Eres un adorador?

La historia que nos cuenta San Juan sobre el viaje -que desde el trono del cielo hasta un pozo casi seco en Sicar; Samaria- hizo Jesús para tener un corto encuentro con una mujer que sería clave para reconciliar a un pueblo completo con su Dios, resulta ser no sólo una guía estrategica, además es un camino claro para conocer a Jesús en plenitud; algo más que sólo un gran maestro, algo más que un gran profeta, el Mesías que nos abre la puerta al Padre. Descubramos nosotros mismos quién es este Jesús en San Juan 4:1-42:

 Juan 4:1 Los fariseos se enteraron de que el número de seguidores de Jesús aumentaba cada día más, y de que Jesús bautizaba más que Juan el Bautista
[Bautismo de arrepentimiento por su estilo de vida pecaminoso. En Judea bastaba que fueran invitados por la predicación de la palabra de Dios y se convertían de sus malos caminos, allá eran más sensibles a la voz de Dios que les llamaba].2 En realidad, los que bautizaban eran los discípulos, y no Jesús. [Esto pasaba a la orilla del río Jordán]   3 Cuando Jesús se dio cuenta de que los fariseos se habían enterado de eso, salió de la región de Judea y regresó a Galilea.4 [Jesús inicia un viaje que pareciera ser casual, pero éste inició desde el momento en que él salió del cielo a la tierra, y estaba enmarcado dentro de un plan] En el viaje, tenía que pasar por Samaria.
[Esta región se caracterizaba por tener mezclada la sangre judía y la de pueblos paganos, mixtura de costumbres y de creencias, abundaba el pecado. Los judíos no se relacionaban con los samaritanos por verlos como menos dignos] 5 En esa región llegó a un pueblo llamado Sicar. Cerca de allí había un pozo de agua que hacía mucho tiempo había pertenecido a Jacob. Cuando Jacob murió, el nuevo dueño del terreno donde estaba ese pozo fue su hijo José. [Este pozo fue parte de las bendiciones de Dios para Jacob; un hombre transformado en un encuentro con Dios, era una fuente de agua que brotaba y fluía con fuerza y abundancia, servía de bendición a Jacob, sus siervos y a sus vecinos]
Sin ayuda, con sed, solitaria, con cargas pesadas, sin amigas.
   6 Eran como las doce del día, y Jesús estaba cansado del viaje. Por eso se sentó a la orilla del pozo, [El ministerio de visitar a pie a los distintos pueblos y sanar enfermos, sacar demonios, enseñar el mensaje del Reino, terminaba cansando a Jesús y a sus discípulos. El sol y el camino han producido más de una necesidad en Jesús y su equipo] 7-8 mientras los discípulos iban al pueblo a comprar comida.
    En eso, una mujer de Samaria llegó a sacar agua del pozo. Jesús le dijo a la mujer:
    -Dame un poco de agua.
   9 Como los judíos no se llevaban bien con los de Samaria, la mujer le preguntó:
    -¡Pero si usted es judío! ¿Cómo es que me pide agua a mí, que soy samaritana? [Primer descubrimiento o revelación: Jesús es judío, no es de mi mismo pueblo, él es de otro lugar.]
   10 Jesús le respondió:
    -Tú no sabes lo que Dios quiere darte, y tampoco sabes quién soy yo. Si lo supieras, tú me pedirías agua, y yo te daría el agua que da vida. [Ella desconoce el plan de Dios para ella, solo existe, no vive. Ella aunque está en la presencia de Dios no es capaz de ver su propia necesidad, esta llena de dolor y menosprecio]
   11 La mujer le dijo:
    -Señor, ni siquiera tiene usted con qué sacar agua de este pozo profundo. ¿Cómo va a darme esa agua?[Ella no ve su necesidad interior; la ignora, está vacía y seca de adoración, no puede ver el don de Dios que le está ofreciendo Jesús] 12 Hace mucho tiempo nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo. Él, sus hijos y sus rebaños bebían agua de aquí. ¿Acaso es usted más importante que Jacob? [El pozo no da agua, está casi seco, su fuente original se está agotando; sin cuerda y sin cántaro no se le saca agua, Dios llegó a buscar adoración y salió sediento]
   13 Jesús le contestó:
    -Cualquiera que beba del agua de este pozo volverá a tener sed,14 pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna. [La promesa para ella y el resto es: Nunca te faltarán motivos ni deseos de adorar a tu Dios cuando estés en su presencia.]
   15 Entonces la mujer le dijo:
    -Señor, deme usted de esa agua, para que yo no vuelva a tener sed, ni tenga que venir aquí a sacarla. [Segundo descubrimiento o revelación: Jesús atiende mis peticiones]
   16 Jesús le dijo:
    -Ve a llamar a tu esposo y regresa aquí con él.
   17 -No tengo esposo -respondió la mujer-. [Jesús quiere ordenar y sanar la vida matrimonial de esta mujer]
    Jesús le dijo:
    -Es cierto,18 porque has tenido cinco, y el hombre con el que ahora vives no es tu esposo. [Jesús se revela como el Dios que todo lo sabe, delante de él no podemos esconder nuestra verdadera realidad; tu vida está hecha un desastre y necesitas ayuda]
   19 Al oír esto, la mujer le dijo:
    -Señor, me parece que usted es un profeta.20 Desde hace mucho tiempo mis antepasados han adorado a Dios en este cerro, pero ustedes los judíos dicen que se debe adorar a Dios en Jerusalén. [Tercer descubrimiento o revelación: Jesús es un hombre de Dios, tal vez es profeta]
   21 Jesús le contestó:
    -Créeme, mujer, pronto llegará el tiempo cuando nadie tendrá que venir a este cerro ni ir a Jerusalén para adorar a Dios.22 Ustedes los samaritanos no saben a quién adoran. Pero nosotros los judíos sí sabemos a quién adoramos. Porque el salvador saldrá de los judíos.[Cambia tu estilo de adoración religiosa; no es aquí ni allá, es a través del Espíritu Santo de Dios que se adora, ese tiempo te ha alcanzado]23-24 Dios es espíritu, y los que le adoran deben ser guiados por el Espíritu para que lo adoren como se debe. Se acerca el tiempo en que los que adoran a Dios el Padre lo harán como se debe, guiados por el Espíritu, porque el Padre quiere ser adorado así. ¡Y ese tiempo ya ha llegado!
   25 La mujer le dijo:
    -Yo sé que va a venir el Mesías, a quien también llamamos el Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas. [Ella piensa para si misma...Este profeta sabe algo sobre el Mesías, pero el Mesías es el único capaz de enseñar asuntos espirituales tan profundos]
   26 Jesús le dijo:
    -Yo soy el Mesías. Yo soy, el que habla contigo.
   27 En ese momento llegaron los discípulos de Jesús, y se extrañaron de verlo hablando con una mujer. Pero ninguno se atrevió a preguntarle qué quería, o de qué conversaba con ella. [Los discípulos aunque no entendían en ese momento, fueron muy prudentes y dejaron a Jesús transformar la mente y el corazón de esta mujer, esto solo pasa cuando estamos a solas en la presencia de Dios]
   28 La mujer dejó su cántaro,[Abandonó su viejo estilo de vida, se quitó de la cabeza ese pesado cántaro, se inclino ante Jesús para dejarlo en tierra] se fue al pueblo[Dejó de sentirse menospreciada, y pudo levantar su frente en alto sin esconderse en público, ya no más un perfil bajo.] y le dijo a la gente:29 [Cuarto descubrimiento o revelación: Jesús es el Mesías esperado, testifica a otros sobre su nueva revelación.] "Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que he hecho en la vida. ¡Podría ser el Mesías!" [Invitó a un pueblo completo a la presencia de Jesús para así tener su propio encuentro con el Salvador.]
   30 Entonces la gente salió del pueblo y fue a buscar a Jesús.
   31 Mientras esto sucedía, los discípulos le rogaban a Jesús:
    -Maestro, por favor, come algo. [Los propios discípulos no han recibido completamente la revelación de Cristo, ni de su misión de abrir los ojos a los que no tienen visión, tampoco entienden muy bien las señales del tiempo que les ha tocado vivir]
   32 Pero él les dijo:
    -Yo tengo una comida que ustedes no conocen.
   33 Los discípulos se preguntaban: "¿Será que alguien le trajo comida?"34 Pero Jesús les dijo:
    "Mi comida es obedecer a Dios, y completar el trabajo que él me envió a hacer.
   35 "Después de sembrar el trigo, ustedes dicen: "Dentro de cuatro meses recogeremos la cosecha". Fíjense bien: toda esa gente que viene es como un campo de trigo que ya está listo para la cosecha.36 Dios premiará a los que trabajan recogiendo toda esta cosecha de gente, pues todos tendrán vida eterna. Así, el que sembró el campo y los que recogen la cosecha se alegrarán juntos.37 Es cierto lo que dice el refrán: "Uno es el que siembra y otro el que cosecha".38 Yo los envío a cosechar lo que a ustedes no les costó ningún trabajo sembrar. Otros invitaron a toda esta gente a venir, y ustedes se han beneficiado del trabajo de ellos".
   39 [El poder del testimonio de una vida transformada es tan poderoso que nadie duda, se trata de Dios haciendo maravillas aquí entre nosotros.] Mucha gente que vivía en ese pueblo de Samaria creyó en Jesús porque la mujer les había dicho: "Él sabe todo lo que he hecho en la vida". 40 Por eso, cuando la gente del pueblo llegó a donde estaba Jesús, le rogó que se quedara con ellos. Él se quedó allí dos días, [Vivieron dos días en la presencia de Dios y sus vidas fueron cambiadas completamente al ver su poder y oír sus palabras] 41 y muchas otras personas creyeron al oír lo que él decía.42 La gente le dijo a la mujer: "Ahora creemos, no por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos le hemos oído; y sabemos que en verdad él es el Salvador del mundo".[Primer descubrimiento o revelación de todo un pueblo perdido: Jesús es nuestro Salvador]

"Dios revela a mi corazón la plenitud de tu Hijo Jesús, permite que mis ojos puedan ver a mi Salvador y aprovechar esta puerta de Gracia que abres para nosotros, y en especial para mi. Trasforma mi ciudad con mi testimonio y con mi vida de fe. Qué así se haga en mi vida por tu Hijo Jesús."

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